Casinos online en México

Las apuestas en los juegos han acompañado al hombre prácticamente desde siempre. La posibilidad de ganar dinero jugando es un vicio que hemos estado arrastrando durante años. Realmente se puede decir que el juego tiene mucha historia a nuestra espalda.

De hecho, muchos de los juegos que entretienen a miles de personas cada día son la evolución de antiguos juegos. Por ejemplo, las primeras apuestas en carreras de caballos surgieron en el año 1450 a.C y a día de hoy se continúan realizando. Asimismo, algunos de los juegos de cartas más populares como el póker datan del siglo XV.

Si nos centramos en la época actual, todos estos juegos se han convertido en una distracción para muchos. Aunque al principio los casinos no eran aceptados en México con el paso de los años se creó una ley que permitía su regulación. Ahora, cualquiera puede disfrutar de sus juegos preferidos en los casinos y casas de apuestas.

Los casinos en el territorio americano, y en concreto en la zona de México, tienen mucha historia ya que muchos apuntan que los primeros juegos de cartas se crearon en tierras del noreste americano. A finales del siglo XIX aparecieron los primeros casinos en México al estilo francés pero una vez llegó la Revolución estos quedaron cerrados.

No obstante algunos hipódromos, galgódromos y otros lugares de apuestas fueron inaugurados en ese periodo dejando tras los cierres de los casinos un espacio para los jugadores de la época. Es en Tijuana dónde se centró la creación de estas casas de apuestas que años más tarde acabarían también cerrando.

A comienzos de 1935 se tomó la decisión por parte de Lázaro Cárdenas, por aquel entonces el presidente del país, de clausurar todo casino en México. Incluidos el gran complejo de Agua Caliente en Tijuana, el Tecolote de la capital, el Foreign Club de Naucalpan y el Casino de la Selva de Cuernavaca. Aun cuando se había tomado la decisión del cierre se mantuvo una ligera manga ancha, dando lugar a la reaparición de algunas casas de juego por diferentes lugares del país.

Años más tarde, rozando la mitad del siglo, el 31 de diciembre de 1947, se firma la Ley Federal de Juegos y Sorteos de Miguel Alemán. El objetivo de esta ley era prohibir los juegos de azar y las apuestas haciendo una excepción a los bolos, las damas chinas, el ajedrez y el conquián, un juego de cartas muy entretenido.

En esta nueva Ley no todo eran malas noticias ya que también se remarcó que la Secretaría de Gobernación sería la encargada de establecer los requisitos y condiciones para establecer los centros de casinos. Con esta última decisión algunos casinos más pequeños volvieron a reabrir sus puertas recogiendo a los jugadores de la zona.

Hasta finales del siglo XX no podemos hablar de una gran cadena de casinos ya que era bastante costoso que te otorgarán una licencia válida. En 1989 Jorge Hank logró abrir la que hoy es una de las cadenas con mayor importancia en México, llamada Caliente, y que ha llegado a contar con más de 50 casinos.

Hace unos años, una noticia empañó en parte la trayectoria de los casinos en México ya que tras un incendio en el famoso Casino Royale murieron más de 50 personas. Todas las voces apuntaron a la poca seguridad con la que contaban estos centros de juego y las inspecciones a los mismos no se hicieron esperar. Hasta cinco establecimientos acabaron cerrando porque no seguían con los parámetros de seguridad necesarios. La Asociación Mexicana de Casinos no pudo más que defender la legalidad de este tipo de empresas defendiendo el juego limpio.

En el contexto actual se conoce que existen 561 lugares de juego entre los que se incluyen casinos, hipódromos, galgódromos y frontón entre otros, bajo tan solo 27 permisos operativos. De estos casinos y salas de juego solo hay constancia de que 306 de los mismos estén operativos. Entre los juegos preferidos de los jugadores mexicanos se encuentran las máquinas tragaperras conocidas popularmente como las Jackpots.